El pueblo pallasquino, mañana 4 de octubre, debe pensar bien para elegir a su nuevo alcalde. Esta autoridad local tiene que destacarse por su experiencia en la gestión municipal. Ya no quiere el continuismo.
EDITORIAL 3-10-2026
PALLASCA NECESITA UN ALCALDE GESTOR
Esta semana llegaron a
Cabana “lotes de arroz destinados a la atención de los usuarios del Programa de
Complementación Alimentaria (PCA) de la provincia”, según lo afirmó la
Municipalidad Provincial de Pallasca.
En vísperas de
elecciones, cada saco pesa más que arroz: pesa la pregunta de siempre. ¿Verdaderamente
es ayuda o es campaña?
Esa escena resume el
Pallasca que nos duele y el Pallasca que queremos cambiar mañana domingo.
Nos duele porque mientras
se descarga arroz en Cabana, en las riberas del Marañón, en Pampas y Conchucos,
hay centros poblados que siguen sin luz. ¿De qué sirve un saco si en la noche
un niño no puede leer porque no hay electrificación?
Nos duele porque seguimos
esperando el asfaltado de la vía nacional Tauca - Cabana - Pallasca. Todos los
candidatos prometen asfaltar. Necesitamos, más bien, un alcalde que sepa tocar
la puerta del MTC en Lima con expediente en mano y no volver con las manos
vacías.
Nos duele porque nuestras
postas médicas no tienen buena infraestructura, ni cadena de frío, y cuando por
fin llega una plaza de médico o de técnica, la DIRESA se la lleva a otra
provincia. ¿Quién defiende esa plaza? El alcalde provincial. Si no la defiende,
la sierra se queda vacía.
Nos duele porque seguimos
con anemia y desnutrición en nuestros niños, con escuelas rurales sin internet,
donde el profesor hace milagros sin señal. El turismo de Pallasca no puede ser
solo una foto bonita en Facebook. Sin caminos vecinales mantenidos, sin
seguridad, sin un plan, el turista no llega y el abigeato sí.
Y nos duele, sobre todo,
la falta de transparencia. Las municipalidades que no transmiten sus sesiones,
que no publican sus documentos oficiales en su página web.
Pallasquinos: el 4 de
octubre no elijamos al que más regala. El que regala hoy con lo del pueblo,
mañana gobernará para cobrarse.
Elijamos con cinco
preguntas en la mano:
¿Tiene el código del
proyecto de la carretera y de la luz del Marañón? ¿Cómo va a hacer para que las
plazas de salud se queden en Pallasca? ¿Cómo va a activar las rondas campesinas
contra el abigeato? ¿Va a publicar cada sol que gasta? ¿Va a respetar nuestro
voto sin usar el hambre como herramienta?
Pallasca no necesita un
patrón que reparta. Necesita un gestor que tramite, que rinda cuentas y que
viva aquí después de ganar.
Pallasca no aguanta
cuatro años más de improvisación.
VALORES 3-10-2026
EL VALOR DE LA ALTERNANCIA POLÍTICA
• Evita el autoritarismo y los abusos de poder: Impide que un líder o
partido se eternice en los cargos, reduciendo los riesgos de corrupción
sistémica y monopolización de las instituciones del Estado.
•
Asegura la renovación de ideas: Permite que nuevas
generaciones, visiones de desarrollo y soluciones innovadoras se pongan en
práctica ante las dinámicas cambiantes de una sociedad.
•
Fortalece la confianza ciudadana: Cuando el pueblo
experimenta que su voto realmente tiene la capacidad de cambiar pacíficamente a
un gobierno deficiente, se legitiman las instituciones electorales y la
democracia.
• Fomenta el control y la fiscalización: La expectativa de que un
partido opositor pueda asumir el poder obliga a los gobiernos de turno a actuar
con mayor transparencia, sabiendo que sus decisiones serán evaluadas por sus
sucesores.
TIEMPO DE REFLEXIÓN: 3-10-2026
LA PALABRA EMPEÑADA
compromiso, una promesa solemne o la palabra de honor que se da y que debe cumplirse.
Una de las más importantes características de un ser humano, en la relación con sus semejantes, tiene que ser… “¡el cumplir con la palabra!”. Sí, en efecto, he escuchado que este concepto es -sin dudas- como “el primer mandamiento en el servicio a los clientes”, cuando se habla de empresas u organizaciones modernas y proactivas, aunque como premisa de vida igualmente es fundamental en la interacción humana… ¡ciertamente!
Cumplir con la palabra empeñada no es tan solo una manera de “hacer marketing”. No, nunca. Muy por el contrario, responde a los valores más importantes que desde la vertiente ética hemos aprendido a desarrollar en la vida.
Personalmente lo considero un valor humano excepcional que
tiene como influencia los modelos observados desde la infancia y el
convencimiento consciente de que el respeto al otro, la servicialidad, la
cortesía y la honestidad son crisoles que hay que cultivar al momento de
relacionarnos con otros y otras que confían en nuestra palabra.
