EDITORIAL: 26-09-2026
LOS RETOS PARA LOS NUEVOS ALCALDES DE PALLASCA”
El próximo domingo, 4 de octubre, la provincia de Pallasca, en Áncash, elegirá a su próximo alcalde provincial y a las autoridades de sus diez distritos para el periodo 2027-2030.
No es una elección
cualquiera. Quienes resulten elegidos no tendrán el beneficio de los
tradicionales "cien días de gracia". El calendario es implacable: el
1 de enero de 2027, cuando asuman el cargo, Pallasca estará en pleno corazón
del invierno andino.
La tarea urgente y número
uno de las nuevas autoridades será la prevención y respuesta ante desastres.
Entrar al municipio sin un equipo técnico calificado o sin un plan de
contingencia inmediato, significará aislar a nuestros pueblos ante los huaicos
y los deslizamientos de tierra.
La conectividad de la vía
Chuquicara-Pallasca y las trochas hacia nuestros caseríos se defienden desde el
primer minuto.
Pero la emergencia de la lluvia no debe hacernos olvidar la crisis de la sequía y el abandono del campo. Pallasca es una provincia eminentemente agrícola, y la ciudadanía exige respuestas concretas en dos ejes que son el motor de nuestra supervivencia: el agua y la agricultura.
Los candidatos que
aspiran a la alcaldía provincial y a los 10 distritos tienen la obligación de
pasar de la promesa fácil a los proyectos de inversión técnica.
El agro pallasquino ya no
vive de discursos. Exige la siembra y cosecha de agua mediante la construcción
de cochas y reservorios revestidos para asegurar el riego en épocas de estiaje.
Además, el próximo
alcalde provincial y los diez distritales deben mirar al futuro económico. Es
urgente reactivar y ejecutar con transparencia los fondos de PROCOMPITE para
impulsar cadenas productivas globales.
Nuestros productores de
papa, maíz, ganadería y frutales necesitan asociatividad, asistencia técnica y,
sobre todo, carreteras transitables para sacar sus productos a los mercados de
la costa sin que se pudran en el camino.
El reto es inmenso.
Coordinar desde la capital provincial en Cabana con cada rincón de la provincia
requerirá madurez política y una enorme capacidad de gestión.
Vecino pallasquino, este
4 de octubre el voto no puede ser un cheque en blanco. Escuchemos las
propuestas sobre el agua que alimenta nuestra tierra y la agricultura que
sostiene a nuestras familias.
Elige con
responsabilidad. Nos jugamos el futuro de Pallasca.
VALORES
26-9-2026
EL
VALOR DE LA LECTURA
Por este motivo, lo destacamos hoy.Leer es la herramienta que abre muchas puertas.
1. SU IMPORTANCIA
La
lectura es la base de todo aprendizaje.
En lo personal: Piensas mejor: Te obliga a analizar, comparar y sacar conclusiones.Amplías vocabulario y aprendes a expresarte con claridad.
Al leer historias de otros entiendes vidas distintas a la tuya.
En lo social y laboral: 90% de trabajos piden buena comprensión lectora. Sin eso no hay contratos, ni becas, ni concursos.Para entender leyes, votar informado, leer un contrato, reclamar tus derechos.
Reduce desigualdades: El que lee puede seguir aprendiendo solo toda la vida. El que no lee depende siempre de otros.
2.SUS BENEFICIOS
Reduce
estrés. 6 minutos leyendo bajan la ansiedad más que ver tv.
Estudiantes
que leen 20 min/día sacan mejores notas en matemática y ciencias también.
Mejores
sueldos. La comprensión lectora es la habilidad #1 que piden las empresas
Te
da ideas nuevas. De leer salen proyectos, emprendimientos, soluciones
Eso es "competencia lectora": usar lo que lees para resolver problemas reales.
Un país que no lee, firma contratos que no entiende, vota por promesas. Un país que lee, pregunta, exige y construye.
Si desde niños se fomenta la lectura, en 10 años tendremos autoridades y ciudadanos que exigen planes de gobierno con números, no solo discursos.
TIEMPO DE REFLEXIÓN 26-9-2026
LA CULTURA DEL SILENCIO
En el Perú convivimos con una enfermedad que no duele en el cuerpo, pero destruye el alma de los pueblos: la cultura del silencio.
La
vemos todos los días. En la municipalidad, cuando una obra mal hecha se
inaugura y todos aplauden, aunque saben que esa carretera no durará ni una
lluvia.
Todos vieron el cemento pobre, la varilla delgada. Pero nadie habla. Por miedo a perder el trabajo. Por miedo a que no le den su partida. Por miedo.
La vemos en la posta de salud, cuando falta medicina y la mamá prefiere callar. En el colegio, cuando un profesor no llega y los padres no reclaman. En la comisaría, cuando no se recibe la denuncia.
Nos enseñaron que el que no llora no mama, pero también nos enseñaron que el que habla mucho, pierde. Y así crecimos: callando.Pero el silencio no es neutral. El silencio es cómplice. Cada vez que callamos una injusticia, le damos permiso al abusivo para que lo vuelva a hacer.
Romper el silencio no es gritar ni insultar. Es decir la verdad con respeto, con pruebas y con valentía. Es preguntar en voz alta: ¿dónde está el presupuesto? ¿por qué no hay agua? ¿por qué se contrató a tal empresa?
Un pueblo que habla, fiscaliza. Un pueblo que calla, sobrevive. No queremos sobrevivir. Queremos vivir mejor.
Y vivir mejor empieza por perder el miedo a hablar.








