EDITORIAL 15-8-2026
"EL AGUA QUE SE QUEDA EN EL PAPEL, SANEAMIENTO RURAL EN LA
PROVINCIA DE PALLASCA”
Primero lo positivo. La
provincia tiene asignados S/ 2 millones 268 mil soles para agua y saneamiento
rural. Y al mes de agosto ya se ha gastado S/ 1 millón 453 mil. Un avance de
32.9%.
Hay distritos que son
ejemplo. Lacabamba con 92.4% de ejecución. Santa Rosa con 93.9%. Ahí la plata
sí se está convirtiendo en tuberías, en Unidades Básica de Saneamiento, en agua
para los caseríos.
Y aquí hacemos una pausa
para hablar de la Municipalidad Provincial de Pallasca, con sede en Cabana,
capital de la provincia.
La Provincial tiene varios proyectos en marcha. En "Mejora de agua potable rural" registra 13.3% de avance. En la "Mejora de agua potable en el caserío Chalan" ya va 88.9%. Y en "Construcción de SS. HH en 5 caseríos" ya llegó al 100%. En "Hogares concentrados" va 43.4%.
Es decir, Cabana sí está
moviendo obras puntuales. El reto ahora es que ese impulso llegue a todos los
distritos y que la coordinación provincial se note en los lugares donde todo
está paralizado.
Pero ahora viene lo que
nos preocupa.
El 71% de todo el
presupuesto de la provincia, más de S/ 1 millón 619 mil, está en manos de
Conchucos. Y solo lleva 39.8% de avance. Si Conchucos se duerme, se duerme toda
la provincia. Y lo más grave: tenemos 3 distritos con 0% de ejecución.
Bolognesi, Llapo y Pampas
tienen en total S/ 288 mil soles para saneamiento rural... y no han gastado ni
un sol. Estamos a 15 de agosto. En 4 meses y medio se cierra el año fiscal. Esa
plata corre riesgo de revertirse.
¿De qué sirve tener presupuesto si no se transforma en obras? ¿De qué sirve
que Cabana avance en Chalan si en otros caseríos el agua sigue sin llegar?
La conclusión:
Señores alcaldes de Pallasca:
el agua no puede esperar. El presupuesto no es para guardarlo. Es para
ejecutarlo. La Provincial está haciendo su parte en algunos proyectos. Ahora
necesitamos que Bolognesi, Llapo y Pampas despierten, y que Conchucos acelere.
Porque mirar al Perú también
es mirar si el caño bota agua limpia en el caserío más lejano de Pallasca.
VALORES 15-8-2026
LA PRUDENCIA
La Prudencia es la capacidad de pensar, analizar y actuar con cuidado antes de tomar una decisión.
Una persona prudente no
actúa por impulso. Mide las consecuencias, escucha, reflexiona y elige lo mejor
en el momento justo.
UNA
PERSONA PRUDENTE:
Reflexiona:
No se apura. Analiza pros y contras.
Es cautelosa:
Cuida lo que dice y lo que hace.
Tiene buen juicio:
Sabe distinguir lo urgente de lo importante.
Es responsable:
Asume las consecuencias de sus actos.
Sabe escuchar:
Pide consejo antes de decidir.
En
lo personal: Evita problemas y arrepentimientos. Te
ayuda a cuidar tu salud, tu dinero y tus relaciones.
En
los social-laboral: Genera confianza. La gente prudente
inspira respeto porque no habla de más ni promete lo que no cumplirá.
En
la gestión pública: Evita malgastar el presupuesto. Un
alcalde prudente planifica, hace expedientes técnicos y ejecuta bien,
Frase
para recordar:
"La prudencia no es
miedo. Es inteligencia en acción."
La persona imprudente
corre y se cae. La persona prudente camina firme y llega.
La prudencia es clave
para un buen gestor público, para un comunicador, y para la vida en familia.
TIEMPO DE REFLEXIÓN:
15.8-2026
LA CREDIBILIDAD
La credibilidad es la cualidad de una fuente o mensaje que hace que una persona los crea ciertos. Se forma cuando las palabras y las acciones de alguien muestran verdad, orden y constancia a lo largo del tiempo.
La credibilidad es la cualidad
atribuida a una fuente o a un mensaje que mide la disponibilidad del
destinatario a aceptar como verdaderas las afirmaciones recibidas.
La credibilidad es la cualidad que
permite que una persona, organización o información sea percibida como
confiable y digna de ser creída.
Su valor no radica únicamente en la
veracidad objetiva del mensaje, sino también en una serie de componentes
subjetivos y objetivos que determinan la confianza que otros depositan en él.
Beneficios
de la credibilidad
·
Permite establecer una base sólida de confianza en
las relaciones personales, profesionales e institucionales. Una fuente creíble
inspira respeto y hace que los demás se sientan seguros de sus intenciones y
acciones.
·
Aumenta la influencia y la capacidad de persuasión
de las persona u organizaciones percibidas como creíbles.
·
Va de la mano con la honestidad y la transparencia.
·
Es esencial para construir y mantener una buena
reputación.
· Reduce la necesidad de control o supervisión, lo cual promueve la autonomía y compromiso.














